Metodología de un proceso de coaching
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Prolegomenos: El interesado inicia el proceso, al establecer
contacto conmigo. Con extrema delicadeza, empiezo por situar
y comprender su propio punto de partida. Le ayudo a tomar conciencia
de su laberinto y como encontrar la salida, si lo desea.
- Tanteo de aproximación: Al
objeto de facilitar la familiarización con la metodología
propia del coaching, en tanto que diálogo hacia el bienestar
personal, iniciamos un ejercicio de sondeo… y dejamos
que surja efecto.
- El acuerdo: Ofrezco un “tramo de disponibilidad” (habitualmente,
6 meses) ajustando en cada caso el ritmo de entrevistas apropiado.
Si se trata de un cliente corporativo, es indispensable que alguien asuma el
rol de interlocutor estable de manera que podamos garantizar la viabilidad del
proceso.
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- El inicio: El cliente formula lo que considera que constituye
su principal finalidad y comienza el proceso de coaching propiamente.
Sin abandonar en ningún momento la distancia critica,
interrogo y escucho activamente y voy erigiéndome en el
sherpa de sus elecciones, incorporando todo aquello que concrete
un compromiso, que lo impulse a la acción.
- El desarrollo: A partir de las fortalezas del cliente,
le ayudo a incrementar su autoconfianza, a ordenar prioridades,
le acompaño
en la toma de decisiones, sin decidir jamás por él.
Antes al contrario, se le entrena en el arte de decidir. El mismo
modela sus propios antídotos, ante eventuales “recaídas”.
- La transformación: De ésta
forma, entramos en un contexto de metamorfosis que el propio interesado
va regulando de acuerdo con sus ritmos de toma de conciencia y
de auto-responsabilidad, que le permiten recompactar su ego. FIN
del proceso
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Metodología de un proceso de consultoría ferial
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La CREATIVIDAD junto
con la INFORMACIÓN constituyen los dos
ejes sobre los que pivota la esencia del fenómeno ferial.
Estos dos intangibles resultan determinantes para obtener algo
tan fundamental en las ferias como es la optimización de
sus acciones convirtiendolas en resultados
Si su filosofia como expositor se limita a: “Pago, exijo
y me quejo”. Si Ud. se ha planteado alguna de las preguntas
que se enumeran abajo, sin encontrarles respuesta adecuada, no
lo dude: llámeme y hablemos.
- La feria a la que asisto, ¿es mi feria?
- ¿Voy
porque toca ir?
- ¿Cómo puedo obtener más
y mejor información?
- ¿Tengo un interlocutor
fiable en el seno de la organización?
- ¿Cómo
dar con él, en medio de tanto
jaleo?
- ¿Qué se yo del Comité Organizador?
- ¿Cómo
se captan los visitantes?
- ¿Debo realizar mi propia
acción promocional?
- ¿Conozco el quien es
quien de mi sector?
- ¿Qué demonios es esto
de las Jornadas?
- ¿En qué consiste ser patrocinador
de algo?. ¿Vale
la pena?
- ¿Cómo tratar las cuestiones de detalle
(ubicación, campaña, proveedores,...)
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